Buscar
Medical
Imprimir esta página
Enviar esta página por correo electrónico
Cambiar el tamaño del texto
Información para pacientes y visitantes
Servicios de Emergencia

¿Adónde se dirigirá en una emergencia?

La atención de emergencia brinda oportunidades a la vida diaria de una comunidad. Sus pacientes abarcan diversos grupos: el niño de 2 años víctima de un envenenamiento accidental; un estudiante de escuela secundaria con un brazo fracturado, una mujer de edad media experimentando síntomas de ataque al corazón. Este año, los residentes del área harán más de 30,000 visitas como éstas al Departamento de Emergencias de  Bakersfield Memorial Hospital.

Uno nunca planifica visitar el departamento de emergencias. Simplemente ocurre y usualmente cuando menos se espera. El Departamento de Emergencias de Bakersfield Memorial Hospital está equipado para atender todas las emergencias menores y mayores las 24 horas del día y durante todo el año. La atención médica es brindada por un equipo completo de enfermeras y doctores con capacitación especial y pericia en medicina de emergencia. La puerta siempre está abierta para atender las emergencias que vayan llegando. Una vez  aquí, usted es atendido de acuerdo con la naturaleza y severidad de su condición médica y  tratado de una manera rápida, profesional y afectiva.



Cuándo buscar ayuda

Incluso los doctores no se atienden ellos mismos y cuando se presenta un síntoma aterrador o un niño lesionado, hasta las personas con mentes más lúcidas tienden a sentir pánico. Cuando sospeche que una situación médica pone en peligro la vida de una persona, no pierda tiempo. Llame al 911 o visite inmediatamente la sala de emergencia más cercana.  Aparte de eso, recuerde que la mejor fuente de información sobre su salud sigue siendo su médico personal. Las siguientes son algunas orientaciones generales sobre la diferencia entre atención de emergencia y atención de urgencia:

Busque Atención de Emergencia en Caso de:

  • Pérdida de la conciencia o debilidad severa
  • Dolor en el pecho
  • Dolor abdominal intenso
  • Laceraciones extremas 
  • Fracturas u otros traumas 
  • Mucha dificultad para respirar 
  • Quemaduras 
  • Sangrado excesivo
  • Envenenamiento con fármacos o químicos o exposición a ellos
  • Lesiones que pongan en peligro la vida o las extremidades del cuerpo